¡Esta pequeña moneda de aluminio podría valer millones! Aquí te explicamos cómo reconocer esta valiosa pieza de 1 forinto.

Una diminuta moneda de aluminio de un forinto, aparentemente común y corriente, ha captado recientemente la atención de los coleccionistas húngaros, y ahora, de todo el país. A primera vista, parece una moneda cualquiera, pero podría valer hasta un millón de forintos. Debido a su rareza y su valor histórico, los aficionados a la numismática están dispuestos a pagar una fortuna por esta preciada pieza.
¿Qué hace tan especial a esta moneda de 1 forinto?
La historia se remonta a 1952, cuando se acuñaron por primera vez monedas de aluminio de 1 forinto con el escudo de armas de la era Rákosi. Sin embargo, su verdadera rareza surgió cinco años después, en 1957, tras importantes cambios políticos. Ese año, un nuevo emblema —el símbolo de la era Kádár— sustituyó al anterior. Antes de que comenzara la producción en masa, solo se acuñaron diez monedas de prueba, que desde entonces se han convertido en algunos de los tesoros más valiosos de la historia numismática húngara. En línea.
Estas monedas no se acuñaron para la circulación, sino como pruebas de acuñación para verificar la calidad técnica del proceso. Cada moneda de prueba lleva la inscripción «Próbaveret» («prueba de acuñación») dividida a ambos lados del número «1». Lo que realmente distingue al ejemplar de un millón de florines es una pequeña marca central dentro del propio dígito, un detalle que los coleccionistas reconocen inmediatamente como señal de rareza.
Con un valor de hasta un millón de florines
Según Portal de ForintEl valor de estas monedas ha aumentado constantemente a lo largo de los años. En 2008, un ejemplar se vendió por casi 280 000 HUF (equivalente a euros); en 2009, el precio había ascendido a 650 000 HUF. Otro ejemplar apareció en 2015 y se valoró en 560 000 HUF, mientras que en 2022, un ejemplar conocido alcanzó la impresionante cifra de 905 000 HUF (2,340 EUR). Los expertos creen ahora que, si aparece otro ejemplar, su valor podría superar fácilmente el millón de HUF (2,590 EUR).
János Hencz, presidente de la Asociación Húngara de Coleccionistas Numismáticos, explica que las monedas de prueba son algunas de las más codiciadas, ya que normalmente solo se producen unas pocas docenas. Para los coleccionistas, representan no solo un valor material, sino también histórico: cada moneda constituye una huella tangible de una época pasada. Tan solo en el condado de Somogy, alrededor de 250 aficionados coleccionan monedas, y muchos de ellos aún buscan la esquiva pieza de 1 forinto de 1957.
¿Podrías tenerlo en casa?
Vale la pena rebuscar en cajones viejos o colecciones de monedas olvidadas: si encuentras una moneda de aluminio de 1 forinto de 1957 con el emblema de la época de Kádár y un pequeño punto dentro del número «1», podrías tener entre manos un tesoro que vale hasta un millón de forintos, aunque es muy improbable. El Forint Portál incluso ofrece tasaciones de expertos, para que puedas averiguar si esa vieja moneda que llevas en el bolsillo es en realidad una valiosa reliquia de la historia húngara.
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