Más allá de la mano de obra barata, el posible cambio al euro atraería a más inversores a Hungría.

En los últimos años, nombres como Audi, Mercedes-Benz o BMW han convertido a Hungría en uno de los centros industriales más activos de Europa. El cambio de primer ministro está atrayendo más inversión a un país que está resurgiendo y creciendo de manera progresiva. La cuestión que muchos ciudadanos europeos se plantean es: ¿por qué tantas empresas extranjeras invierten aquí?

El motor industrial del país

Hungría ha construido un ecosistema industrial muy atractivo para las empresas internacionales. De hecho, es uno de los pilares fundamentales de la economía. Supone una parte considerable del PIB y de las exportaciones. Además, el sector no está concentrado en un solo punto, sino distribuido por todo el país. Con un gran desarrollo en ciudades como Esztergom, Debrecen o Győr, se ha integrado en las cadenas de producción europeas.

Ubicación estratégica

Localizada en el centro de Europa, Hungría hace de puente entre Alemania, Austria y Europa del Este. De este modo, se facilita el acceso logístico. Además, al pertenecer a la Unión Europea los ciudadanos europeos tienen libre circulación por el país. Asimismo, el gobierno ha flexibilizado permisos para cubrir la falta de mano de obra, especialmente con trabajadores de Asia.

Costes laborales más bajos y política fiscal atractiva

No es un país con costes bajos, sino también competitivo y cualificado. De media, los salarios son más bajos que en Europa occidental. Además, los ingenieros y técnicos que genera Hungría están bien cualificados, lo que le ayuda a ganar competitividad laboral. El Impuesto de Sociedades es del 9%, mientras que otros miembros de la Unión Europea (como España) es del 25%. Para generar empleo, el gobierno da incentivos fiscales a grandes empresas.

Oliver Varhelyi Brussels Hungarian Spy scandal Ursula von der Leyen European Commission
Ursula von der Leyen faces growing pressure over the Hungarian spy affair. Photo: Depositphotos.com

Las políticas pro-industria, las subvenciones y los acuerdos con multinacionales incentivan a desarrollar un negocio en Hungría. Otra razón por la que muchos están invirtiendo en el país es el posible cambio al euro. El nuevo primer ministro Péter Magyar se ha mostrado favorable a colaborar con Ursula von der Leyen, por lo que se compromete a cooperar con la Unión Europea. Por tanto, a largo plazo no se descarta que se sustituya el florín húngaro por el euro. Así, el riesgo de las inversiones podría reducirse.

Algunas industrias con gran peso en el país

BMW Group Debrecen
Photo: FB/BMW Group Debrecen

Aparte del sector del automóvil, Hungría tiene una economía bastante diversificada. La apertura de una nueva fábrica de BMW en Debrecen confirma que la producción de vehículos sigue siendo importante, pero la electrónica o la farmacéutica tienen bastante peso. Por ejemplo, en la industria tecnológica Samsung tiene centros de I+D en la nación. El sector vinícola está cobrando más protagonismo con el auge del Tokaj, y los fármacos aportan valor añadido, como Egis Pharmaceuticals.

No todo es positivo

La entrada de empresas extranjeras impulsa la economía, pero tiene límites. El tener una alta dependencia de la inversión extranjera puede debilitar a los negocios locales. También los salarios bajos podrían limitar el consumo interno. Si se depende de una multinacional, el crecimiento está condicionado. En caso de que una empresa se traslade a un país más barato, el impacto es inmediato. A largo plazo, mantener los costes laborales bajos no será sostenible.

No hay que dejar de lado al comercio local

En lugar de competir por ofrecer menos costes para las empresas, lo que busca Hungría es posicionarse y establecerse en el mercado de manera estratégica dentro de la industria europea. Las multinacionales están ayudando a dinamizar la economía, pero si se sigue dependiendo de ellas el país se estancará.