Péter Magyar, el cual fue aliado de Viktor Orbán, se ha convertido en el líder que ha puesto fin a su mandato.

Hace años, el actual primer ministro de Hungría fue miembro del partido político Fidesz, dirigido por el expresidente Viktor Orbán. No obstante, en apenas tres años ha pasado de ser aliado a convertirse en la persona que le arrebató el poder. Las denuncias por presunta corrupción, el descontento de la población con la administración y multitudinarios actos políticos han supuesto que, alguien prácticamente desconocido, derrote al político más poderoso del país.

Hungría estaba muy desgastada después de 16 años de gobierno. El contexto en el que se encontraba era muy desfavorable. Las acusaciones de corrupción descontentaron a una población que sufría las consecuencias de la inflación y la guerra de Ucrania. Asimismo, las sospechas sobre una posible filtración de información a Putin sobre el contenido de las reuniones en Bruselas aumentó las tensiones con la UE. Aunque Orbán se mantenía fuerte relacionándose con su entorno, no vio a Magyar con la capacidad de unir el voto de la oposición en su persona.

Primeros pasos en política

Siendo un abogado, en 2002 se afilió a Fidesz. Posteriormente, en 2006 se casaría con Judit Varga, exministra de Justicia. Desde ese momento, comenzó a adentrarse en el mundo de la política. Cuatro años después, el primer ministro le nombró funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores, para luego incorporarse en Bruselas como representante del país, antes de integrarse en el gabinete del líder húngaro.

Su familia ha tenido gran protagonismo en la política. Su tío abuelo, Ferenc Mádl, fue presidente de Hungría. En 2023, la pareja se divorció. Un año después, a raíz de un caso de corrupción se separó de Fidesz y entró en la oposición parlamentaria. Se adueñó del partido Tisza, basando su campaña en criticar los casos de corrupción.

En 2024 dio un gran salto a la fama, denunciando a los políticos por el escándalo del indulto concedido por la presidenta del país Katalin Novák, la cual encubrió a un abusador sexual de menores de edad. Ese mismo año, Magyar se presentó a las elecciones al Parlamento Europeo, lo que le sirvió para posicionarse como el líder de la oposición. Esto sería la antesala para que, en abril de 2026, arrasase en las elecciones parlamentarias de Hungría.

La ruptura con Orbán

El escándalo del perdón presidencial abrió una crisis política. En consecuencia, muchos ciudadanos vieron en Magyar alguien capaz de derrotar al sistema porque conocía su funcionamiento desde dentro. Este suceso fue el detonante para que el actual primer ministro tuviera más presencia, puesto que hubo numerosas críticas públicas que desencadenaron una serie de dimisiones de cargos vinculados al gobierno.

El crecimiento de Tisza y la caída de Fidesz

Cuando asumió la dirección del partido, Magyar ocasionó grandes movilizaciones por todo el país, logrando aumentar la popularidad de Tisza. Con su mensaje de conservadurismo moderado y más cercano a Ursula von der Leyen, reunió el apoyo de jóvenes y votantes cansados de Orbán. Así, consiguió una victoria que no fue solo por un cambio ideológico, sino porque el pueblo estaba deseando acabar con un sistema político considerado como agotado.

No todo está arreglado

Su ascenso supuso un cambio político histórico. Es la historia de cómo una figura surgida del gobierno se convirtió en el nuevo símbolo de la oposición. No obstante, Hungría no está transformada del todo. Muchas estructuras creadas por Orbán siguen presentes. Por ejemplo, los fondos europeos siguen parcialmente bloqueados. Además, sigue habiendo división política. Sin embargo, lo que sí que está claro es que el país tiene un futuro esperanzador.