Muchos hispanohablantes que residen en Hungría no saben el fascinante lado romántico que esconde el país.
Hungría es mucho más que Budapest y el azul del río Danubio. Entre montañas, lagos, castillos históricos y rincones naturales casi remotos, el país ofrece planes perfectos para viajar con tu media naranja. Mientras que los bosques hacen que lo humano se disuelva, una cena frente al lago (por ejemplo, de Balaton) refleja la sensación de estar suspendidos entre lo real y lo que podría ser una historia de amor apasionante. Así, estos diez destinos son ideales para desconectar de la rutina y vivir una experiencia romántica diferente.
Romances del pasado
El castillo de Andrássy
Este monumento fue diseñado por Artúr Meining a finales del S. XIX para Andrássy Gyula, quien fuera por aquel entonces el segundo ministro de Asuntos Exteriores del imperio austrohúngaro. Se construyó en el condado de Szabolcs-Szatmár-Bereg, el cual se encuentra en el nordeste de Hungría. Sin duda, si tu pareja ama la historia y la aristocracia, este castillo os envolverá en un cuento con un final feliz.
El palacio de Festetics
En el condado de Zala, en la zona suroeste del país se encuentra este palacio de estilo barroco. Su construcción arrancó a mediados del S. XVIII y concluyó a finales del S. XIX, puesto que se hizo sobre las ruinas de un antiguo castillo. Al tener un parque en el que hay una casa de palmeras, una antigua cochera que albergaba carruajes antiguos y está cerca del lago de Balaton, hace que su visita sea muy cinematográfica.
El castillo de Wenckheim
Este castillo es más tranquilo y menos turístico que el de Andrássy, para aquellos que buscan en su relación un breve periodo de calma. Esta obra neorrenancentista ofrece una inmersión en la vida noble del S. XIX con un parque natural que rodea el palacio. Se ubica en el condado de Békés, cerca de la ciudad de Gyula, a dos horas y media en coche desde Budapest aproximadamente.
El palacio de Gödöllő

Este palacio fue el hogar de verano de Isabel de Baviera (Sisi). Es conocida por haber sido emperatriz de Austria y reina consorte de Hungría. Este lugar, situado a 40 minutos en HÉV desde la capital, es el segundo castillo barroco más grande del mundo. Recorrer en pareja el palacio se convierte en una deriva lenta entre ecos de historia y latidos compartidos.
El agua que hace que el amor no tenga orillas
Viejo lago de Öreg
En uno de los lugares más tranquilos y elegantes de Europa, se puede contemplar un atardecer con unas vistas espectaculares en pareja. Asimismo, en la orilla de este es posible dar un paseo al compás de su calma. En el viejo lago, el amor encuentra una forma líquida de manifestarse sin palabras, solo con sonidos y naturaleza.
Lago minero de Rudabánya (Rudabánya bányató)
En este entorno natural envuelto en color turquesa, da la sensación de ser un paraíso escondido. Localizado en el norte de Hungría, cerca de la frontera con Eslovaquia, se formó en el cráter de una antigua mina de hierro a cielo abierto. Sus aguas profundas y su intenso color turquesa lo convierten en uno de los paisajes más sorprendentes del país. Aunque no está permitido el baño, es un destino muy paisajístico.
Cascada del Molino del Diablo (Ördögmalom-vízesés)
En las montañas de Visegrád se encuentra esta cascada. Esta da una sensación de intimidad y aventura. Desde este pueblo, el cartel turístico rojo conduce a la cascada. También se puede llegar en coche por una carretera asfaltada. Conecta con el arroyo Apátkút, el cual absorbe el agua del manantial Magda. Debido al agua que caía por la pared rocosa, se marcó una depresión en la piedra.
Naturaleza envuelta en sentimientos
Valle de Szalajka (Szalajka-völgy)
En este valle con senderos entre montañas es perfecto para ir en otoño y hacer senderismo en pareja. El valle también incluye el ferrocarril del bosque de Szilvásvárad. Este tren comenzó a funcionar en 1908, manteniéndose hasta la Segunda Guerra Mundial. Como curiosidad, el valle recibió su nombre por la quema de la llamada salaalkali, una sal álcali. Por último, para los amantes de la pesca, se encuentra la trucha marrón, raza autóctona de la zona.

Image: Pixabay
Lillafüred
A dos horas en coche de Budapest, en uno de los distritos más altos de Miskolc se encuentra este pequeño pueblo romántico. El hotel-palacio del pueblo, las montañas formadas hace 200 millones de años y el lago convierten a Lillafüred en un destino ideal para pasar un día en pareja. La niebla hace que cada calle existiera solo para dos almas que avanzan despacio, envuelta en un silencio que se siente profundamente.

Torre de vigilancia de Őrtorony (Őrtorony-kilátó)
Para cerrar esta lista, los atardeceres en pareja en este mirador panorámico natural es una escapada indispensable. Viendo como se pone el sol desde la cima, u observando otros dos lagos, entre los cuales se encuentra parte de la superficie del agua del de Balaton. Además, varios cambios de la formación geográfica del terreno pueden apreciarse a través de las formas de relevo.
Conclusión
Ya sea perdiéndose entre montañas, paseando por jardines palaciegos o contemplando un atardecer desde las alturas, Hungría ofrece una serie de planes románticos para todos los gustos. El país esconde rincones apasionantes para desconectar y descubrir una cara más calmada y natural de Europa.