Aunque muchos visitantes perciben a las termas como una atracción para turistas, en Hungría es una costumbre que lleva siglos perdurando.

Varios turistas que viajan a Hungría son atraídos por los baños termales, uno de los lugares más famosos del país. Sin embargo, para los lugareños son mucho más que un atractivo turístico. Desde la época romana hasta nuestros días, los baños han sido lugares de encuentro, descanso y bienestar que forman parte de la vida cotidiana de millones de personas.

Una potencia termal europea

La situación geográfica del país hace que sea más fácil la creación de baños termales. Al estar en la Cuenca de los Cárpatos, caracterizada por una corteza terrestre fina, el calor de la tierra baja con más sencillez a las capas subterráneas. Por ello, se generan los manantiales. Cuando el calor de la lluvia se filtra durante años, se calienta en profundidad. Cuando emerge a la superficie, el agua llega cargada de minerales. 

Herencia romana basada en Aquincum 

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Aquincum Museum archaeological park, Photo: Jácint Mayer

En el distrito III de Óbuda de Budapest se encuentran parte de las ruinas de la antigua Aquincum, una de las metrópolis romanas más importantes. La ciudad contaba con anfiteatros, calles pavimentadas, templos y balnearios públicos. De este modo, los romanos usaron las termas antes que los primeros magiares. Los baños de Aquincum estaban pensados para hacer reuniones sociales, actividad política, higiene y relajación. A día de hoy, se puede visitar parte de la ciudad en el museo romano de Aquincum.

La influencia otomana

Con la llegada del imperio otomano, parte de la provincia romana de Panonia y la ciudad de Aquincum comenzaron a debilitarse, de modo que la administración ejercida por los romanos desaparecería. Así, la construcción de balnearios cambiaría para adaptarse a la tradición turca. Gracias a ellos, Hungría tendría una cultura termal única en Europa por la confluencia de ambos imperios. Las cúpulas, las piscinas de forma octogonal y la arquitectura oriental son las principales características que hacen que los complejos termales húngaros se diferencien de los demás.

Una costumbre social

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Fuente: Pexels

Los baños termales han sido puntos de encuentro entre generaciones. Espacios públicos donde poder conversar con tranquilidad. Ya sea en familia o con amigos, allí se podían compartir noticias o cerrar acuerdos con empresarios y mercaderes de la época. Como curiosidad, a día de hoy muchos jubilados pasan sus mañanas. Además de descansar, practican uno de los deportes más populares de Hungría: el ajedrez.

Mejora de la salud

Las termas tienen propiedades que favorecen un estado de bienestar, lo cual mejora la salud. No es una cura milagrosa, pero fomenta una mayor relajación muscular para acelerar la recuperación muscular en caso de lesión. El calor puede actuar como relajante muscular, ideal para la artritis. Asimismo, puede reducir los niveles de cortisol (la hormona del estrés). Por último, en función de la composición de minerales, la circulación sanguínea aumenta y la tersura de la piel mejora.

Las termas en la actualidad

Más allá de sus beneficios físicos, las termas han mantenido su relevancia hasta hoy. En Hungría no solo siguen siendo populares entre mayores. La tradición sigue pasando de padres a hijos y de abuelos a nietos. Además de seguir siendo un elemento importante del turismo anual que recibe el país, permanecen formando parte de las escapadas de fin de semana. Por tanto, se han consolidado como una costumbre nacional que ha sobrevivido a guerras, cambios políticos e imperios. De hecho, muchos pueblos dependen económicamente de un balneario, como Héviz.

Identidad local ligada al agua

Lo que realmente distingue a Hungría no es solo la cantidad de aguas termales que posee, sino también en la manera en que estas se integraron en la vida cotidiana. Heredadas por los imperios romanos y otomanos, las termas han sobrevivido durante siglos como espacios de convivencia, tradición y bienestar. Así, constituye una parte fundamental de la identidad cultural húngara.

Véase también: Los 6 símbolos nacionales húngaros y sus asombrosos significados