Además de los más conocidos mundialmente como Puskás, Kocsis o Czibor, otros futbolistas dejaron su rúbrica en el fútbol español.

Hungría. Uno de los pocos países en los que se puede pasar por tres característicos estadios de fútbol en unas pocas paradas de tranvía de la misma línea. De aquí han salido varios cracks mundiales. La época más laureada del balompié húngaro se dio en los años 50, cuando la selección apodada “the mighty magyars” (los temibles magiares) se adueñaron del fútbol internacional tras ganar en Wembley por 3 goles a 6 a una Inglaterra que parecía invencible.

Cuando se habla de jugadores húngaros en España, el primer nombre que suele venir a la cabeza es el del madridista Ferenc Puskás. No obstante, el legendario delantero no fue el único que pasó por tierras españolas. Desde los pioneros que llegaron antes de la Guerra Civil hasta las nuevas generaciones que juegan a día de hoy en LaLiga, decenas de jugadores profesionales magiares han pasado por los estadios españoles durante el último siglo.

La primera generación (años 1920-1940)

En aquella época, tanto jugadores como entrenadores húngaros tenían un gran prestigio en Europa. El cancerbero Gyula Alberty, el cual militó en el Celta de Vigo y el Real Madrid, fue el primer futbolista húngaro en llegar a suelo español. A él le siguieron dos deportistas que desarrollaron su carrera en el máximo rival de los madridistas: el FC Barcelona. Allí, Elemér Berkessy y Franz Platko serían la referencia de algunos profesionales húngaros en sus carreras deportivas

La edad de oro

Aparte de Puskás, tres futbolistas miembros de aquella selección que derrotó por goleada a Inglaterra vivieron su mejor momento en las filas del conjunto azulgrana. El líder e ídolo absoluto del equipo culé fue László Kubala. Sin duda, revolucionó el fútbol en la ciudad condal. Tal fue su figura que en el Camp Nou se conserva una estatua dedicada a su estancia como jugador del Barcelona.

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Sándor Kocsis en El Pasarón. Pontevedra CF vs FC Barcelona (0-2) 1963/64. Fuentes: FC Barcelona y X

A László le acompañaron dos internacionales. Por un lado, el atacante Sándor Kocsis fue el máximo artillero del mundial disputado en 1954 en Suiza. En una temporada, llegó a anotar 23 goles en 30 partidos. Por otro lado, Zoltán Czibor aterrizó en Cataluña tras la revolución de 1956. El magiar no solo jugó para los blaugranas, sino también en el cuadro perico.

Ferenc Puskás: una zurda jamás vista

Con más de treinta años de edad, llegó a la capital en la misma situación que su compañero Czibor. Ambos procedían del Honvéd, uno de los equipos más laureados del país. Sin embargo, cada uno se fue por un camino distinto. Ferenc fue uno de los jugadores más importantes de la historia del Madrid. Con más de 250 partidos oficiales, ganó múltiples ligas y levantó 3 Copas de Europa.

La final de 1960 fue su mejor actuación, anotando 4 goles al Eintracht de Frankfurt en Hampden Park. Aquel partido terminó 7-3. Los otros 3 goles blancos vinieron de Di Stéfano, su gran aliado en la delantera. Ambos se complementaron a las mil maravillas. Mientras que el hispanoargentino tenía una enorme capacidad física y táctica, Puskás poseía una gran capacidad goleadora.

Una presencia más discreta desde 1970 hasta los 2000 

Tras la edad de oro, los futbolistas húngaros siguieron llegando a España, pero sin causar el mismo impacto que los tres mencionados anteriormente. Por ejemplo, Attila Ladinsky pasó por el Real Betis. También estuvo en la capital hispalense János Kuszmann, pero este también militó en el Espanyol. Hubo tres que se decantaron por zonas más costeras.

Mientras que József Szendrei se movió entre Málaga y Cádiz, Sándor Müller y József Csóka estuvieron en el Hércules. Algunos casos más cercanos a los 2000 son los de Zsolt Limperger y Krisztián Vadócz. El primero estuvo en tres equipos diferentes: el extinto Burgos, el Celta y el conjunto bermellón. El segundo estuvo en el Alavés y en aquel Osasuna dirigido por Camacho. Para cerrar esta sección, Ádam Pintér estuvo tres temporadas en el Zaragoza.

La nueva generación

Aunque no haya una presencia húngara tan numerosa como hace años, los jugadores siguen llegando y mantienen el vínculo entre ambos países. En la plantilla del Real Valladolid que descendió a segunda en la temporada 2024/25 aparece el nombre de Tamás Nikitscher. En esta campaña 2025/26, destacan los hermanos Yaakobishvili.

Antal, siendo propiedad del Girona, estuvo cedido en el FC Andorra y en el conjunto chicharrero. Su hermano Áron, propiedad del Barcelona, es portero en el conjunto andorrano. Un hecho destacable fue su debut con el combinado nacional el pasado 5 de junio en un encuentro amistoso contra Finlandia en el Puskás Arena. El partido lo ganó Hungría por dos goles a uno.

De Budapest a la LaLiga

Desde Kubala y los héroes del Barcelona hasta Puskás y sus éxitos con el Real Madrid, los futbolistas magiares contribuyeron a escribir algunas de las páginas más importantes de LaLiga que se siguen pasando de padres a hijos. Aunque hoy su presencia es menor, el legado de Hungría que ha dejado una huella desproporcionadamente grande en el fútbol español sigue vivo en los estadios y en la memoria de muchos aficionados.

Véase también: Szoboszlai está en la órbita del Real Madrid