El país no depende solo del turismo, sino de otros sectores tradicionales.
Muchos visitantes asocian a Hungría solamente con Budapest, los balnearios, los precios bajos o una gastronomía basada en guisos. Esta fama hace que muchas empresas procedentes del extranjero inviertan en el país. No obstante, detrás de esta situación existe una economía la cual se sostiene principalmente por la industria.
El sector industrial más importante: el automóvil
Uno de los principales motores del PIB húngaro es la industria de vehículos. La mano de obra barata, un sistema tributario favorable para las multinacionales y su conexión logística con Europa hace que esta industria tenga mucho peso. Estos hechos han resultado en aperturas de grandes centros de producción por todo el país, desde la planta Audi que está ubicada en Győr, pasando por la gran fábrica de Suzuki en Esztergom y la nueva planta de BMW en Debrecen.
El mejor complemento: el turismo
Uno de los sectores más visibles de Hungría es el turismo. No es una de las áreas que más contribuye a la economía, pero supone una baza importante. De media, Budapest recibe más de 4 millones de turistas internacionales al año. Otras áreas del país como Balaton, Szentendre, Debrecen o Hollókő completan los ingresos que recibe el país gracias a esta actividad. Mientras que en España el turismo domina la economía, aquí complementa a la industria.
El auge del vino
Uno de los sectores que más identidad da a Hungría es el sector vinícola. En la Edad Media tuvo mucha importancia. Sin embargo, conforme han ido pasando los años, el sector perdió protagonismo. Una de las principales razones por las que la industria se estancó fue por las dos Guerras Mundiales que se vivieron en el país, debido a que se dificultó la explotación de la tierra.

No obstante, hoy en día muchos productos premium están creciendo. La llegada de la estabilidad macroeconómica, el clima continental y las llanuras que posee Hungría están suponiendo que el vino dulce (como el Tokaj) vuelva a crecer. Con la llegada de Magyar al gobierno, con sus políticas más favorables a la Unión Europea el sector de la agricultura puede dar un salto de calidad.
La tecnología está construyendo las bases del futuro de la economía húngara
En la actualidad, muchas compañías tecnológicas se están consolidando en el país. Los centros tecnológicos de I+D suponen una baza importante en la economía europea. Las políticas de transición energética están favoreciendo a las multinacionales que desarrollan baterías eléctricas. Así, empresas como Samsung han ganado peso. De este modo, Hungría está buscando posicionarse en sectores que serán claves a largo plazo, como el de la automoción eléctrica o la logística.
Exportación moderada, pero importación elevada
Hungría contribuye de manera estable a la Unión Europea. Entre sus productos más exportados hacia oriente y occidente, destacan: coches, componentes, vinos, electrónica y medicamentos. En cambio, importa más de lo que produce. Principalmente, la energía, petróleo, materias primas y gran parte del gas que reciben procede de Rusia.

Así, se limita el crecimiento de la economía de la nación. La gran dependencia energética que tiene con Rusia les hace más vulnerables en un contexto de inestabilidad geopolítica. También, la inflación que han tenido en las últimas décadas ha lastrado el crecimiento de Hungría.
Otra de las grandes debilidades del país es la diferencia de Budapest respecto a otras regiones. La capital húngara está más desarrollada que otras ciudades. Asimismo, los bajos salarios suponen una fuga de talento. Por tanto, Hungría no debería comprar mucha materia prima de otros países y centrarse en desarrollar su sistema de producción.
Conclusión
Hungría no es una potencia económica europea, pero ha sabido encontrar su sitio en el mercado. Entre la industria, el turismo y la inversión extranjera, ha construido un modelo económico propio. Sin embargo, aunque este mezcle la tradición del sector vinícola con la modernidad de las baterías eléctricas, carece de empresas propias, de modo que tiene que depender de otros países.
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